Una fiambrería como lugar de reunión del COE por las fiestas clandestinas

El aroma a fiambres y con una colección de cuchillos colgados. Una vieja radio a transistores, mates, termos y una bodega de finos vinos. Y no faltó la heladera mostrador para cerrar el retrato. Bajo ese escenario se reunió el Comité de Emergencias del Gobierno de La Rioja.

No lo hizo en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno o en el living comedor de la Residencia Oficial sino en una fiambrería de la primera cuadra de la avenida Rivadavia. Es el negocio particular del secretario general de la Gobernación, Armando Molina.

Esa postal se conoció en la cuenta de Twitter de la Secretaría de Relaciones con la Comunidad, donde se informó: “Equipos del COE trabajan en propuestas alternativas para evitar el rebrote de contagios de COVID 19”.

Al respecto, agregó: “Preocupa el crecimiento masivo de fiestas clandestinas, que sería las causales que puede complicar seriamente la situación sanitaria del contagio del COVID-19”.

La cumbre del COE fue encabezada por el ministro de Salud, Juan Carlos Vergara, que se ubicó en la punta del mesón de madera, testigo de debates -con picadas incluidas- del sector del gobernador Ricardo Quintela.

Al encuentro, además de Molina, participaron Miguel Galeano, Fernando Torres, Jorge Machicote y Fabián De la Fuente que ocupan secretarías en el gabinete provincial.

Mediante la cuenta de la Secretaría de Relaciones con la Comunidad se conoció además que el gobernador dijo que “por el momento La Rioja no retrocederá de fase teniendo en cuenta los pocos casos activos”.

En ese sentido, Quintela explicó que la situación de La Rioja no es similar al de otras provincias.