La lluvia como testigo de la cena entre Inés y Ariel

Se abrió un nuevo año y algunos emprendieron su viaje de placer al Caribe. Otros se quedaron como el gobernador y la intendenta, ya que la gestión es fundamental en tiempos de pandemia.

Este 2021 será un año electoral, donde las bancas legislativas especialmente de la Capital estarán en juego en un departamento reacio para el oficialismo. Inés Brizuela y Doria es la primera mujer en ocupar la Intendencia, mientras que Ricardo Quintela cumplió su sueño de ser gobernador.

Ariel Puy Soria fue una pieza clave para convencer al ex gobernador Sergio Casas con el fin que apoyara la candidatura de Quintela, mientras que el quintelismo se niega a reconocerlo.

Sin ese aval hubiera sido un mal sueño porque no hubiera tenido el acompañamiento del interior para llegar a la Gobernación. Hasta los votos de Luis Beder Herrera fueron importantes a la hora de contrarrestar a la oposición provincial representada en Julio Martínez.

El hoy ministro de Vivienda trata que la fricción propia de intereses políticos opuestos lleguen al corazón del poder y mantiene línea abierta con todos los sectores, como Juntos por La Rioja (el núcleo duro de la oposición real). Fue quien se llegó al Palacio Municipal para hablar primero con la secretaria de Gobierno municipal, Teresita Luna, y luego con la mismísima jefa comunal radical.

Esos encuentros produjeron un sismo en el corazón quintelista, que cree que el poder se construye con un solo “ismo”, en este caso quintelismo, para dejar afuera hasta los propios, que luego arman con los sectores opositores y le hacen sombra seria al peronismo gobernante. Ya perdieron Capital y la ciudad de Chilecito no es justicialista.

El lunes se dio una cena reservada para dos en el restó El Velasco, a pocos metros del Parque de la Ciudad, entre la lluvia y el cordón montañoso. Allí coincidieron Brizuela y Doria, la cara de Juntos por La Rioja, y Puy Soria, el ministro de Quintela.

Fue a la vista de los demás comensales y que muchos hasta hoy no entienden nada, ya que no es habitual que haya una mesa de diálogo entre todos los partidos políticos. En Mendoza es normal.

La intendenta insiste con un nuevo acuerdo financiero con la provincia, ya que está desactualizado para los tiempos inflacionarios. Las últimas declaraciones de Brizuela y Doria en radio Fénix habían molestado al gobernador y se lo hizo saber en el solitario Tinkunaco. Una voz retumbó en la Iglesia Catedral.

Puy Soria pretende bajarle la espuma al reclamo para que no se traduzca en un enojo electoral, ya que este año se juega también la reelección de Quintela para el 2023, mientras que el gobernador pretende reformar la Constitución.

La cena en Velasco fue la continuidad de otros encuentros públicos y privados. En este caso se dio en las primeras horas de un año electoral que también se transformó en un mensaje político para propios y extraños.