Como pasó con Teresita Madera y Florencia López: Potencian a Ricardo Herrera por temor a Rodrigo Brizuela y Doria

El quintelismo no tiene poder político y lo más preocupante que no sabe cómo construirlo, más allá que solo en el 2020 manejó más de $60 mil millones y este año tiene a disposición más de $80 mil millones. Por eso, sigue con las viejas metodologías, que ya las aplicó en su momento el ex gobernador Luis Beder Herrera. Se trata de potenciar a un dirigente para opacar a otro en el mismo territorio o en el ámbito que se muevan.

Ya sucedió con la diputada provincial Teresita Madera que fracasó en su intento de tener el poder dentro de la Legislatura como en el época de Adriana Olima, ex legisladora por Famatina. Olima fue quien opacó al ex vicegobernador Néstor Bosetti enfrentado con el ex gobernador Sergio Casas.

Madera trató de avanzar con el guiño del Gobierno de Ricardo Quintela sobre la caja legislativa para desplazar a la vicegobernadora Florencia López, ya que debería irse al Congreso para reemplazar al senador Carlos Menem, pero no hay señales en ese sentido de la arauqueña.

López además es el rostro de la agrupación (ex casista) Talampaya con integrantes que están en la administración de Quintela.

Con esos antecedentes se aplica lo mismo en Chilecito desde el despacho de Quintela. Es potenciar al diputado chileciteño, Ricardo Herrera, para enviarle un mensaje político al intendente departamental Rodrigo Brizuela y Doria, un amigo del ministro de Producción Fernando Rejal y hermano de su par capitalina Inés Brizuela y Doria.

A través del secretario general de la Gobernación Armando Molina, Herrera es uno de los mimados del quintelismo y por lo cual, la ex intendenta y actual titular de la delegación de la ANSES Silvia Gaitán se desvive diariamente con loas hacia el quintelismo.

El Gobierno teme que se le arme un frente interno de cara a las elecciones y por lo cual, deja trascender que Herrera secundará a la ministra de Desarrollo, Gabriela Pedrali, en la fórmula a diputados nacionales, aunque debe tener el visto bueno no solo del presidente Alberto Fernández sino de la jefa del proyecto político, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

El legislador chileciteño ya no es un hombre de confianza entre sus pares por su deseo de ser cómo sea. Ya hubo jugadas que no le gustaron al bloque. Lo cierto que cada día el quintelismo se cierra más y se fortalece el anti-quintelismo.