El equilibrio de poder: Florencia López, el primer caso que no será el único

Marcelo del Moral le hablaba al ministro de Salud, Juan Carlos Vergara, sabiendo que tendrá al quintelista Enrique Díaz Brizuela afuera de su despacho. El intendente de Castro Barros, por su experiencia, conoce muy bien que no será fácil. Ya se lo hicieron saber.

Federico Sbiroli, asociado a Del Moral, olfatea la avanzada del quintelista Ramón Vera. Bajo el paragua de AJALAR desembarcó en Sanagasta y hasta dice que el oficialismo le dará una mano a José Aparicio cuando se aleje de Luis Beder Herrera, ex gobernador.

Yamil Sarruf mira que tampoco la tendrá fácil. Oscar Chamía desde EDELaR quiere volver al departamento Felipe Varela. Le pasa también a Rodrigo Brizuela y Doria (un hombre de Fernando Rejal) en Chilecito.

Ariel Puy Soria tomó nota que la firma de la titular de Tierras, Irene Zárate Rivadera, la hija de la desaparecida diputada nacional, no tiene fuerza. Es un simple panorama de lo que pasa dentro del gobierno y en cada uno de los departamentos.

El ministro de Vivienda, alumno de Beder Herrera, le envió un mensaje al propio gobernador que seguirá haciendo política. Se reunió con Inés Brizuela y Doria a solas y luego salieron a cenar, como si la intendenta fuera del palo.

Cada uno de los ex funcionarios bederistas y casistas también hacen la suya y se hablan entre ellos porque ven que las cosas dentro de la Casa de Gobierno se pondrán complicadas. Hay decenas de funcionarios sin funciones, solo con un sueldo del Estado. Están muy lejos de las decisiones.

Armando Molina además tenía en agenda una comida con los intendentes. Tendría que haber sucedido en una finca chileciteña, nadie lo quiere confirmar. Pero así está el ánimo en la administración de Ricardo Quintela.

Hasta el clima no fue el mejor cuando Hilda Soria apuntó sobre los kirchneristas históricos. Hubo recuerdos de cómo llegó a ser diputada nacional.

Todo empezó con la frustrada avanzada, que no terminó, contra Florencia López y su caja (SAF) en la Legislatura. La vicegobernadora debió negociar con la oposición y tener el aval de un pequeño grupo de diputados para que Teresita Madera impulsada por el quintelismo se quedara con el control de la Cámara de Diputados.

López habló con casi todos para explicarles que el tema no era contra ella sino era ganar en la comisión de Presupuesto para equilibrar el poder, ya que se entiende que distintas líneas del peronismo se asociaron para que Quintela gobernara hasta el 2023. Es más la llevan para que reemplace a Carlos Menem en el Senado.

No se está cumpliendo con los acuerdos y por eso, hay mucha “bronquitis” en el justicialismo. Así se armó la tormenta contra Ángel Maza, gobernador destituido por legisladores bederistas.

El quintelismo llegó muy voraz a la Casa de Gobierno y disfrutan de las mieles del poder, hasta no escuchan lo que se dice en la calle o directamente son indiferentes. No tienen problemas de mostrarse en su vida privada con sueldos de empleados públicos y creen que todo es para siempre. Exhiben cenas, bicicletas, adquisiciones, entre otras cuestiones, en las redes sociales. Hoy la sociedad está en pandemia y el malestar está en cada esquina.