Todo el quintelismo quiere ser candidato: ¿Lo dejan solo al Gobernador o piensan en su futuro?; crece el enojo en el PJ

Funcionario quintelista que habla coincide en algo: quiere ser candidato a diputado provincial, ya que es más fuerte que ellos. Quieren saldar deudas en el departamento Capital, tras el proyecto Ciudad de los Sueños. Ya se hizo el mismo sistema cuando el quintelismo ocupó cargos en el Concejo Deliberante. Muchos piensan que se puede ser diputado y poner gente suya en cargos estratégicos en el Gobierno de Ricardo Quintela.

Sin embargo, lo que se gobierna es una provincia y por eso, el enojo en el peronismo ha subido como el precio de la nafta. Hasta los que estaban enamorados del proyecto quintelista y que no eran del riñón, están molesto. Hubo un vacío de la prensa en Chilecito, ya que es un ámbito personalizado: cada funcionario tiene su prensa y luego se difunde las actividades gubernamentales.

Gabriela Pedrali piensa en irse a Buenos Aires como diputada nacional, si el presidente Álberto Fernández no bendice públicamente a Zulemita Menem, que está al lado de su padre que lucha por su vida. Quintela en Chilecito aceptó el mensaje que vino por Clarín. La ministra de Desarrollo nunca estuvo a gusto con el cargo, ya que su perfil es otro. Está por pedido del gobernador y su relación familiar.

Si se va Pedrali, Alfredo Menem se ilusiona con ser ministro y lo hace saber entre su “gente”, que es su familia y otros. Es el sueño del “pibe” quintelista y si no sucede eso, la Legislatura podría ser el otro plan.

Ernesto Pérez, la sombra de Fernando Rejal, busca saldar su deuda personal con la Capital. Manejó una caja importante y la sigue manteniendo, por eso es apetecible ser candidato a diputado. El secretario de Agricultura piensa en ser el presidente de la bancada Justicialista, en caso de llegar, mientras que el “harrismo” seguiría manejando la Secretaría.

Las mujeres quintelistas también no se quedan atrás bajo la Ley de Paridad. Todos quieren ir y sostienen que la lista a diputada será pura. Así los demás socios no ocultan su molestia por ser desplazados de la estrategia que diseña el secretario general de la Gobernación, Armando Molina, candidato a intendente. Hasta Miguel Galeano se prueba el traje. Todos hablan de los mismo: ser diputados coordinando áreas del Estado Q.

Quintela lucha que el 2021 no se transforme exclusivamente electoral, ya que el 2020 lo perdió por la pandemia. Pero los suyos ya están de candidatos y piensan en sus proyectos personales. A este ritmo, el gobernador quedará gobernando solo con Florencia López, si no la presionan para que se vaya Buenos Aires para reemplazar a Menem. O lo más peligroso: solo porque no tiene poder político, si poder económico ($4.000 millones mensuales).

Teresita Madera lo ve que un día está en el corazón Q y al otro día no, como los demás legisladores capitalinos, mientras que día que pasa se sienten más desempleados. En los departamentos del interior donde habrá elecciones legislativas pasa lo mismo. Danilo Flores intenta el aval de los intendentes y legisladores para seguir en Buenos Aires, pero Quintela avanza con su plan de copamiento de cargos. El quintelismo cree que ellos son el peronismo. Compren pocholos que habrá muchos capítulos de la lucha interna del justicialismo.