La política lejos de la gente y hasta le enrostra su nueva vida en una provincia pobre

Radicales, comunistas, peronistas, todos están en la misma bolsa. La política está en la misma bolsa. El nivel de descreimiento y el enojo de la sociedad es una olla de presión en meses que la pandemia destruye todo. Solo en La Rioja unas 450 personas han fallecido por el COVID-19 y el sector privado sintió de frente el golpe por el cierre de la actividad para preservar la salud. Ni hablar del estatal que el aumento anunciado ya se lo llevó la inflación del año pasado y los sucesivos aumentos de los combustibles.

El común de la gente que está lejos de las discusiones electorales ve azorada como la política pasó todos los límites sin importarle ni la crítica, no solo de los medios sino de sus propios votantes. La Rioja, una provincia pobre y silenciosa en sus reclamos y que la política se vale de su pasividad, cada día expresa más su rechazo a prácticas que ni en la década gloriosa riojana de los ´90 se había visto.

La política le enrostra a la comunidad sus bicicletas de $500.000, sus nuevos hogares en barrios que nunca hubieran llegado porque sus ingresos no se condice con un nivel de vida alto o disfrazarlos en un alquiler; hasta se dan el lujo de retransmitir carreras de autos desde Buenos Aires para blanquear que La Rioja tiene su piloto en plena crisis socioeconómica.

Muchos son los que usan las frases del monseñor cordobés Enrique Angelelli y hasta otros hablan de los caudillos, y dicen ser sus representantes. Con el 90% de los riojanos en sus hogares y una pequeña fracción que pudo salir de vacaciones por el COVID-19, la política que no distingue colores políticos muestra su peor cara y avanza frente a la malaria general.

Exhibir en sus cuentas sociales sus suculentas cenas, sus viajes, sus piletas climatizadas, sus nuevos vehículos, sus pistas de motocross, hasta cuestiones muy privadas, nunca se había visto en La Rioja que tuvo 10 años el manejo de un país.

Algunos dirigentes ya retirados y que fueron protagonistas en una etapa de la provincia y del país lo resaltan y advierten por la reacción social que no solo podría darse en las urnas. Observar el paso de trailer con lanchas de $3 millones en barrios humildes también remarca que no existen límites.

En un desayuno con periodistas se habló sobre lo que habla el común de la gente, que en muchos de los casos fueron sus votantes. Pero se desmintió todo, a pesar que muchos de esos periodistas que muestran todos los días la nueva vida de la política que no distingue partidos políticos.