El Gobernador a Chile con buena parte de sus socios de vacaciones; el nerviosismo por el fuerte viento

El lunes por la noche, un fuerte viento puso nervioso al Gobierno por el viaje del gobernador a Chile. Ricardo Quintela había sido uno de los cuatros gobernadores invitados en la gira del presidente Alberto Fernández al país trasandino.

El mandatario riojano había logrado el gesto político del jefe de Estado, tras haber sido el anfitrión del desembarco del gabinete nacional en Chilecito y posteriormente de los gobernadores del NOA y NEA.

La “cola de tornado” como fue explicitado por el común de la gente provocó serios daños materiales en la capital provincial administrada por la radical Inés Brizuela y Doria. Para la provincia la responsabilidad se centró en el suministro eléctrico que brinda la empresa estatal EDELaR SA, cuyo directorio está de vacaciones.

Así se activó el trabajo del Ministerio de Agua y Energía, ya que se había cortado cables y caído postes, especialmente en la zona Sur y Oeste de la ciudad, lo que además provocó que hasta Sanagasta se quedara sin luz.

Quintela delegó también en el área de Gabriela Pedrali la asistencia a los sectores más vulnerables (los asentamientos) que fueron castigados por las ráfagas de viento, mientras que algunos llamados telefónicos no respondían desde la Residencia Oficial.

Al gobernador se le cruzó en su mente que podía perder una oportunidad personal y política de acompañar al Presidente, al tiempo que se comunicó con la jefa comunal de la Capital para coordinar las tareas en la ciudad.

La partida de Quintela a Chile se debería haber dado con el traspaso de mando a la vicegobernadora Florencia López, quien no estaría en la provincia por sus “merecidas” vacaciones”; y por ello, le correspondería a la diputada provincial y vicepresidenta primera, Teresita Madera, que se desconoce si estaba en La Rioja.

Cada acción institucional desnudó que buena parte de la política, especialmente de sus socios estaban disfrutando días de descanso, a pesar de la pandemia, como había sucedido con legisladores provinciales que fueron los grandes ausentes en Chilecito. Los intendentes hacen sus escapadas de los departamentos.

El 2020 se caracterizó con la actividad casi parada en La Rioja por el COVID-19, por lo cual el trabajo del mega equipo ministerial ha sido escaso, salvo las áreas esenciales.

Armando Molina se hizo ver en la futura avenida de Los Cactus, mientras que Gabriela Pedrali hizo lo propio en el oeste. Muchos funcionarios bajo las órdenes del jefe de Gabinete, Juan Luna Corzo, no dieron señales de vida institucional en el final del enero atípico con lluvias, temblores y vientos.