FUNDANOA registró incremento de trastornos de la visión por el excesivo uso de la visión de cerca por dispositivos electrónicos y lectura

El presidente de FUNDANOA, Antonio Anzalaz explicó a Multiplataforma Fénix que los trastornos afectaron tanto a niños como adultos.

En al trabajo realizado durante la pandemia, Anzalaz señaló durante marzo del 2020 “trabajamos en algunos días muy poco, pero siempre con los cuidados que se requerían para evitar los contagios, hemos tenido en total 7 contagiados en el equipo que se han recuperado exitosamente”. Además el oftalmólogo destacó que los trabajadores de la fundación ya han sido vacunados todos con la primera dosis.

Durante la pandemia, Anzalaz remarcó que registraron un incremento en trastornos de la visión de cerca, es decir en la lectura a una distancia de 30 cm, como por ejemplo para el manejo de un celular, un libro o una pantalla de computadora. También hubo un aumento de miopía por exceso en el tiempo de lectura. En Argentina, de cada 100 niños 12 necesitan anteojos. Al respecto, el especialista indicó que no estamos tan mal teniendo en cuenta que en Corea y Japón, cada 100 niños escolarizados 42 usan anteojos.

Sin embargo, con la pandemia y el extendido uso de dispositivos, se espera un notable incremento de niños con miopía, que los va a obligar a usar anteojos permanentemente para ver de lejos, “lo cual no quiere decir que se le produzca una ceguera” afirmó.

En ese marco, Anzalaz destacó la importancia de asistir a los controles regulares, teniendo en cuenta que la causa más frecuente de la baja visión es la metropía, es decir, los vicios que genera el ojo que hace que veamos borroso o distorsionado ya sea de lejos o cerca. “Niños que no ven bien desde pequeños y que van al oftalmólogo cuando tienen 10 años descubren que no veían bien, porque ellos no lo saben, pero creen que veían bien. Por eso es tan importante que se hagan los controles” enfatizó.

Por último, el especialista se refirió al motivo que lo llevó a crear la fundación y el arduo trabajo que lleva adelante desde su comienzo: Un día llegó al consultorio y un hombre de apariencia muy pobre le pidió a la secretaria que lo atendiera pero que no tenía dinero, cuando Anzalaz lo hizo pasar al consultorio descubrió que evidentemente tenía un problema de visión y le dijo que había que operar, el hombre contesto: ‘sí, por eso vengo’, el oftalmólogo sintió en su corazón la necesidad de comenzar a ayudar a la gran cantidad de gente que no tiene obra social ni dinero para una atención particular.