La oposición le quiere discutir la agenda a Cristina Kirchner en el Senado

Saben que es una misión difícil, casi imposible. Pero, aun así, un grupo de legisladores de Juntos por el Cambio pretende darles un giro a las tornas y sacar al Senado de la agenda judicial que viene imponiendo el bloque oficialista siguiendo las órdenes de Cristina Kirchner.

La intención es impulsar “una agenda de proyectos para cooperar con el Gobierno en la recuperación de la economía” de los efectos del aislamiento por la pandemia de coronavirus, explicó Esteban Bullrich (Pro-Buenos Aires) las causas que motivan la jugada en diálogo con LA NACION.

“Hay que tratar de la salir de la agenda judicial de Cristina Kirchner y el kirchnerismo, más aún cuando todo indica que la pandemia de coronavirus seguirá entre nosotros un tiempo más”, agregó el senador macrista, que apuesta a tomar como plataforma de lanzamiento de la movida la Comisión de Presupuesto y Hacienda, de la que es vicepresidente.

Agrupados bajo el título de “al servicio ciudadano”, el denominado “Grupo Económico Productivo” (GEP), integrado por una decena de senadores de Juntos por el Cambio, reunió cerca de 40 proyectos de ley con medidas impositivas y económicas para sectores que van desde las pymes hasta la salud, pasando por el turismo y la energía.

El paquete de iniciativas incluye propuestas para reformar el monotributo, una declaración de la emergencia fiscal y financiera para el turismo y exenciones en los impuestos PAIS y a las ganancias para microemprendedores que usan plataformas virtuales. También hay proyectos destinados a aliviar la situación de los créditos Uvas y Uvis, una bonificación en las primas de los seguros automotores pagados durante el aislamiento social, cuando la circulación cayó casi a cero, y la reducción de aportes que se le descuentan del salario del trabajador.

El GEP cuenta con un chat propio, paralelo al del interbloque, en el que participan, además de Bullrich, los radicales Julio Martínez (La Rioja), María Belén Tapia (Santa Cruz), Pablo Blanco (Tierra del Fuego), Pamela Verasay (Mendoza), Silvia Elías de Pérez (Tucumán), Silvia Giacoppo (Jujuy) y Víctor Zimmermann (Chaco). A ellos se suman Alfredo de Angeli (Entre Ríos), y Claudio Poggi (San Luis).

Siempre crítico de Cristina Kirchner, el fueguino Blanco también se manifestó cansado del rumbo que la vicepresidenta le imprimió al Senado desde la vicepresidencia.

“La agenda judicial del Gobierno y de Cristina nada tiene que ver con las necesidades de la sociedad, tiene que ver con eludir responsabilidades de hechos ilícitos que, además, fueron denuncia durante el gobierno de ellos y no en el de Macri”, sentenció el legislador.

Los senadores opositores también sostienen que, producto de la estrategia legislativa de la vicepresidenta, el Senado declinó su rol de cámara iniciadora de proyectos, gastando horas de debate y recursos en temas alejados de la realidad que vive el país.

“En términos económicos sólo tratamos proyectos de Diputados y del Poder Ejecutivo, pero nada que nace del Senado”, se quejó Bullrich, quien en varias oportunidades también protestó porque la Cámara alta sacrificó en el altar del apuro oficialista su condición de cámara revisora.

El debate en las últimas semanas de los proyectos de reforma de Ganancias, surgido de la Cámara baja, y de actualización del monotributo, propuesto por el Poder Ejecutivo, parecen darles razón a las quejas de los senadores de la oposición, cuyas propuestas de modificaciones fueron rechazadas por el Frente de Todos.

Tras la experiencia del año pasado, cuando Cristina Kirchner rompió de manera unilateral la limitación a debatir temas relacionados con la pandemia que establecía el protocolo de sesiones virtuales del Senado, Blanco se mostró escéptico de que el oficialismo escuche los pedidos de su bancada.

“Ojalá me equivoque, pero no tengo muchas expectativas de que el kirchnerismo le dé cabida a los proyectos que hemos presentado en materia económica”, opinó Blanco.

Si bien algunos senadores confían en alcanzar acuerdos para impulsar algunos proyectos en comisión, lo concreto es que la agenda del Senado la maneja Cristina Kirchner.

Y las señales que llegan desde el oficialismo no son alentadoras. “Lo que pide Bullrich no es un planteo real y concreto. Habla como si no hubiera gobernado otro partido en Argentina, como si todos los problemas que tenemos ahora fueran un invento nuestro y no el resultado de la pésima gestión anterior”, afirmó Carlos Caserio (Córdoba), presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda.

Por Gustavo Ybarra para La Nación