Según Clarín, Quintela defendió la donación de las tierras al Golf cuando fue diputado provincial

En una nota titulada “Las obras de María Julia que ayudaron al golf en La Rioja” del diario Clarín se recuerda la participación legislativa del actual gobernador Ricardo Quintela, quien dispuso -a través de la Legislatura- expropiar dicho predio.

En una nota del 18 de febrero de 2001, Clarín trae a la memoria: “En un debate de la Legislatura riojana del 11 de setiembre de 1997, el entonces diputado provincial peronista Ricardo Quintela había defendido el proyecto. Parte de las tierras donadas eran “para un proyecto de Recuperación de la Flora Autóctona… Y se recuerdan los señores colegas diputados —había dicho Quintela de acuerdo al diario de sesiones del día— hasta vino la secretaria de Medio Ambiente de donde invirtieron un millón de dólares para el sembrado (del bosque) o para que sea una realidad”.

En junio de 1995, la secretaria de Recursos Naturales María Julia Alsogaray adjudicó en tiempo récord, en forma directa y evitando una serie de controles internos, las obras para perforar un pozo de agua de 300 metros de profundidad en la ciudad de La Rioja y poner una bomba sumergible, entre otros trabajos.

Tanto apuro, dice la resolución número 200 que lleva su firma, era para la “optimización de recursos naturales” a fin de que los riojanos pudieran tener un bosque comunal en medio del desierto.

Pero, en realidad, el pozo de agua se hizo en la cancha del La Rioja Golf Club que tiene al ex presidente Carlos Menem como uno de sus cien socios, según descubrió una investigación de Clarín. Antes La Rioja no tenía campo de golf.

Se trata del mismo club de 70 manzanas donde, hace dos semanas, Menem jugó al golf con su novia Cecilia Bolocco y que constituye una faceta hasta ahora desconocida de las polémicas obras que hizo construir el ex presidente, a partir de 1995, en Anillaco —como la pista de aterrizaje— para cuando dejara el poder el 10 de diciembre de 1999. Este campo, curiosamente, lo inauguró al día siguiente de entregar el gobierno al presidente Fernando de la Rúa.

Aquella adjudicación directa de María Julia, que contendría una serie de irregularidades, complica su situación judicial y política. La ex interventora de Entel y Somisa ya tiene abiertas 18 causas en contra y recientemente anunció que se defenderá sola, aunque con el aval de Menem, porque dice que existe una “campaña” de la Alianza en su contra.

La insólita historia de cómo entre 200 mil y un millón de pesos de la Secretaría de Recursos Naturales destinados “a un bosque comunal” terminaron en la cancha de golf de Menem, comenzó con una carta de una carilla del entonces intendente de La Rioja Luis María Agost Carreño.

En la misiva solicitaba la perforación de un pozo de agua para un “bosque comunal” a construir al este de la ciudad. La nota no justificaba debidamente el proyecto, como se exige ante este tipo de solicitudes. Agost Carreño es un íntimo amigo de Menem. Con esa carta se abrió el expediente número 0973/95 en el que subraya que “se recomienda el más urgente despacho” del pedido de Agost Carreño.

En un mes se hicieron los trámites que en estos casos duran varios mes. Así el entonces presidente del Instituto Nacional del Agua, Mario De Marco Naón —el mismo que en 1998, tras un escándalo, terminaría procesado por autocontratar a su empresa de remises en ese organismo—, envió un técnico y determinó que la obra era en términos hidrológicos factible.

Rápidamente, una comisión de la secretaría pidió presupuesto a tres empresas riojanas y preadjudicó la obra en forma directa y sin llamar a licitación a la Empresa de Perforaciones Electromecánica López, de Chilecito, por un monto de 85 mil pesos. Y sin respiro, María Julia el 29 de junio adjudicó, a través de la resolución 200, el trabajo a esa empresa. Esa compañía es la misma que hizo un pozo de agua cerca de la cabaña que frecuenta Menem en un cerro de Anillaco y que, según fuentes oficiales, habría “corrido con el caballo del comisario” en la adjudicación.

Al día siguiente, María Julia firmó la resolución 054 y adjudicó, también en forma directa, a la Compañía Sudamericana de Bombas, la compra de una bomba sumergible para extraer agua, cotizada en más de 27 mil pesos. Es la misma bomba que hoy funciona en la cancha de golf y permite regar el pasto de los links que ya ocupan 5 manzanas del total del predio.

En su esfuerzo por cumplir con un viejo deseo de Menem, María Julia firmó una tercera resolución (la número 073) para comprar en forma directa “materiales eléctricos para uso de esta secretaría” por más de 32 mil pesos que, en realidad, se habrían usado para el pozo de la cancha de golf, según fuentes gubernamentales.

La cancha de golf se encuentra en un predio de 3 mil manzanas que el Congreso Nacional donó en 1990 a la provincia de La Rioja y ésta a su vez, a través de la ley 6031 de 1994, la transfirió a la municipalidad para construir un bosque comunal de 65 hectáreas.

Pero no fue una donación sin ruidos. En un debate de la Legislatura riojana del 11 de setiembre de 1997, el entonces diputado provincial peronista Ricardo Quintela había defendido el proyecto. Parte de las tierras donadas eran “para un proyecto de Recuperación de la Flora Autóctona… Y se recuerdan los señores colegas diputados —había dicho Quintela de acuerdo al diario de sesiones del día— hasta vino la secretaria de Medio Ambiente de donde invirtieron un millón de dólares para el sembrado (del bosque) o para que sea una realidad”.

A todo esto, la municipalidad hizo tender una línea eléctrica de 3,5 kilómetros —con subestación transformadora incluida— para abastecer de energía a la bomba sumergible que importaron de Alemania.

Para colmo, Electromecánica López tuvo que profundizar la perforación a más de 300 metros porque no encontraba agua y reclamó más de 7 mil pesos por gastos extras.

La adjudicación directa había sido hecha por 85 mil. Se abrió el expediente 0991/96 y María Julia terminó aceptando el pago extra, pese a que su directora de Asuntos Jurídicos había avalado el reclamo, pero solicitando que se abriera “una información sumaria” para investigar si había habido irregularidades internas.