En el cuatro trimestre del 2020 cayó el 17% el empleo en hotelería y restaurantes en La Rioja

El empleo privado formal atraviesa diversas dificultades desde hace varios años, teniendo un comportamiento volátil y sosteniendo una considerable caída del 2018 a la fecha. Por supuesto, la pandemia y sus impactos durante el 2020 colaboró, negativamente, a seguir profundizando esa tendencia decreciente del empleo.

En este punto, el de Hotelería y Restaurantes fue uno de los rubros que sufrieron de manera más fuerte las restricciones por la pandemia, pudiendo operar por período intermitentes, y siendo en prácticamente todos los casos, uno de los primeros rubros en ser limitado.

A nivel provincial, vemos que la caída de empleos formales privados en el Chaco en el 2020 fue del 3%, siendo uno de los menores descensos del país, a partir de una recuperación global algo más rápida que el resto de las provincias en el último tramo del año.

Analizando por jurisdicción, solo una logró terminar el año con subas: Tierra del Fuego (+7,4%), y las veinticuatro restantes (la provincia de Buenos Aires se desagrega en GBA y resto de provincia) mostraron caídas de diferentes magnitudes.

Sin embargo, al analizar el desempeño por rama de actividad, hay importantes diferencias en el Chaco: por un lado, “Hotelería y restaurantes” registró el mayor descenso: sufrió una caída del 22,2% de sus empleos. Se trata de una perdida de 300 trabajos en el sector.

En el otro extremo, solo dos actividades vieron crecer la cantidad de asalariados: “Servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler” creció 3,8%, y “Electricidad, gas y agua” un 0,9%.

Naturalmente, visto en valores absolutos, la perdida de empleos en la hotelería y restaurantes es menor que en otros rubros, pero al tratarse de un rubro (como se detalló anteriormente) de baja participación en el total provincial por tener un menor volumen de empleos en el mismo, todo puesto de trabajo perdido representa, en términos relativos, una caída más fuerte.

El problema surge al analizar la posibilidad de recuperación del mismo: un empleo perdido en el rubro de la hotelería y restaurantes es más difícil, hoy por hoy, de recuperar, que, en otros rubros, debido al fuerte golpe que han tenido en el último año y a escenarios de corto y mediano plazo que no muestran panoramas muy optimistas.

De esta forma, el Chaco se posiciona entre las cinco provincias donde esta actividad tuvo las mayores caídas, en un escenario nacional donde, previsiblemente, todas las jurisdicciones mostraron retrocesos.

Mientras que la media nacional registró una merma del 18,5% en los empleos en el rubro, vemos en una punta de la tabla que Tierra del Fuego sufrió la menor caída (-13,2%), y en la otra punta, Santiago del Estero tuvo la mayor caída (-26%).

Observando el lote de las cinco provincias con peores resultados en el 2020 en el empleo en hotelería y restaurantes, a Santiago del Estero le siguen Formosa (-25,7%), Santa Cruz (-24,5%), San Luis (-24,4%) y luego el Chaco.

Por ende, la provincia chaqueña tuvo uno de los peores desempeños en este punto, pero no debe dejar de reiterarse que todas las jurisdicciones han tenido caídas importantes.

El Chaco muestra el peor desempeño del país: la caída del 38% antes mencionada es la más alta en un escenario donde todas las jurisdicciones presentan caída del empleo en la hotelería y restaurantes. Junto a Formosa (-36,2%) son las únicas dos provincias cuya retracción es superior a los treinta puntos, ubicándose además muy lejos de la media nacional (-17,5%