Los salarios promedio de los trabajadores privados formales de La Rioja no cubren el costo de la Canasta Básica Total

Pese al mayor costo de vida existente en la Patagonia, son los salarios promedio de los trabajadores privados formales los que con más holgura cubren el costo de la Canasta Básica Total (CBT). No sólo la que el Indec calcula para el Gran Buenos Aires, sino las que elaboran en otros distritos organismos equivalentes. En cambio, en cuatro distritos de la Argentina -Formosa, Misiones, La Rioja y Santiago del Estero- ese segmento de empleados ni siquiera llegan a pagar la canasta (es decir, son ocupados pobres) y tres apenas superan ese valor por un 1,5%.

Los ingresos por todo concepto de privados formales en Santa Cruz, Chubut, Neuquén y Tierra del Fuego son los más altos del país. El de los santacruceños marca la mayor diferencia -78,8%- con el promedio nacional. Son las únicas cuatro provincias del país -contando la Ciudad de Buenos Aires- que en marzo superaban la línea de los $100.000 en bruto, según el diario La Nación.

El medio porteño realizó una comparación entre los últimos datos oficiales de remuneración de los trabajadores privados formales que corresponden a marzo último, según información del Ministerio de Trabajo nacional, con la CBT de ese mismo mes para evitar distorsiones. Si la relación se estableciera con la canasta de julio, empeora la diferencia a favor del ingreso cuando esta es positiva.

Aun cuando hay consenso de que en la Patagonia el costo de vida es más alto que en el resto del país -salvo Neuquén, ninguna de las jurisdicciones elabora una CBT propia-, el ingreso promedio de Santa Cruz ($152.757 en marzo) está 112,5% arriba de los $72.394 de la CBT de CABA, la más alta de los distritos que cuentan con datos para ese consumo.

Los $119.674 de ingreso de los empleados privados formales de Chubut se ubican en segundo lugar entre los más altos del país, seguidos por los $118.228 de los neuquinos (66,2% arriba de su CBT) y los $107.227 de los fueguinos. Con $99.927 quedan los porteños (37,5% por encima de su CBT).

El promedio país es de $85.979 y lo sostienen esas jurisdicciones, ya que todo el resto está por debajo. En ese caso, si la comparación es con la CBT que mide el Indec y que corresponde al Gran Buenos Aires ($60.873), los ingresos la superan por 41,6%.

Alejandro Pegoraro, director de Politikon Chaco -que apoyó con los datos el informe de LA NACION- enfatiza que, al ser remuneraciones promedio las que se consideran, están empujadas hacia arriba por las actividades que tienen los salarios más altos. “Analizando hacia adentro del sector, la gran masa de trabajadores cobra menos, por lo que los ingresos de ese grupo cubren menos la canasta que el resto”, puntualiza.

En la franja de entre $80.000 y $85.000 quedan Gran Buenos Aires y el resto de esa provincia; esos ingresos están 33% más arriba de la canasta del Indec.

En el escalón de ingresos totales entre $70.000 y $79.000 se acomodan San Luis, Santa Fe, Río Negro y La Pampa. Ninguna de esas provincias cuenta con estimación de CBT. Si se toma la del Indec para GBA, los recursos la superan por entre 16,6% y 31,6%.

Entre $60.000 y $69.000 ganan en promedio los trabajadores privados de Córdoba (23,2% por encima de su CBT), San Juan, Entre Ríos, Jujuy (1,5% arriba de la Canasta Total), Mendoza (le ganan por 12,7% a la CBT) y Formosa (el ingreso queda 4,6% debajo de lo que se necesita para vivir en la provincia).

En el rango de entre $50.000 y $59.000 quedan los empleados formales del sector privado de Tucumán (5,3% por encima del costo de la canasta), Catamarca, Corrientes, Chaco (el ingreso queda 1,5% arriba de la CBT), Misiones (a marzo, la CBT costaba $400 más que el ingreso promedio), Santiago del Estero (5,2% debajo del costo de la canasta) y La Rioja (la brecha es negativa en 16%).

Pegoraro insiste en que los datos grafican que hay determinadas regiones donde la situación es más problemática: “Para los trabajadores formales de Catamarca, Chaco y Corrientes el ingreso apenas está por encima de la canasta y deja a esas familias sin margen de ahorro si tuvieran esa sola entrada; mientras que en otros cuatro distritos ni siquiera la cubren. Todos son del norte, donde el volumen de empleo formal es mucho más bajo que en otras regiones del país y, por lo tanto, la mano de obra es más barata”.

“Tanto el valor de la canasta como los niveles de inflación se aceleran en varias provincias en una línea igual o por encima a la del promedio nacional. En Chaco, por ejemplo, a julio la inflación anual es del 58%, cuando la nacional llegaría a 51%. Una canasta cara y salarios privados bajos genera un aumento de la pobreza y, además, esos sueldos bajos pueden incitar a la informalidad y a que la demanda no cubra las búsquedas”, agrega el economista.

Salarios y precios

Un trabajo dirigido por el economista Marcelo Capello, del Ieral de la Fundación Mediterránea, al que tuvo acceso este diario indica que los salarios son más altos en las provincias con mayor productividad en sus sectores de bienes transables, los que pueden pagarlos “genuinamente”. Incluye en esa franja a CABA, Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y Mendoza.

También hay salarios más elevados en aquellas jurisdicciones con actividades productivas intensivas en recursos naturales y en capital, y que cuentan con una renta que les deja afrontar esos sueldos: minería, petróleo y gas son las principales. La radiografía se corresponde con la región patagónica.

En la Patagonia, dice Capello, también influye el nivel del gasto público provincial; cuentan con más recaudación propia derivada de la explotación de recursos naturales no renovables y una elevada coparticipación per cápita. “Sus sectores públicos pagan salarios altos y, además, tienen la competencia del sector privado y la necesidad de atraer gente a zonas desfavorables”, analiza. En el norte, algunas provincias usan las “elevadas” transferencias nacionales para la contratación de más empleados “y no tanto para pagarles mejores salarios”.

Los salarios más altos generan mayor demanda, y ante una oferta limitada –especialmente de bienes y servicios no transables- los precios tienden a subir. “A largo plazo, esto explica la diferencia de precios entre provincias”, sostiene el trabajo del Ieral a la hora de referirse a los factores estructurales.

Agrega que también pueden existir razones coyunturales. Por ejemplo, si existen controles de precios, pero son más estrictos en el AMBA que en el resto de las jurisdicciones, éstas tenderán a mostrar mayores subas de precios. Lo mismo sucede con las tarifas de los servicios públicos: cuando existe una política asimétrica entre regiones, especialmente por razones políticas, los valores tienden a ser menores en el AMBA y mayores en el resto del país.

El Ieral estima que, en la última década, la caída del poder adquisitivo del salario fue desde 4% en San Juan y Formosa hasta 27% en Tierra del Fuego, con un promedio de reducción del 8%. Las mayores bajas se dieron en provincias patagónicas (Tierras del Fuego, Neuquén y Chubut), por la declinación de precios de los hidrocarburos y los problemas fiscales de sus administraciones provinciales.

Si la evaluación se acota a los últimos tres años, la pérdida de poder adquisitivo del salario fue desde 8% en San Luis y Santa Cruz hasta 25% en Tierra del Fuego, con un promedio de baja del 11%. También fueron importantes las reducciones en La Rioja, Neuquén y Catamarca, de entre 19% y 16%. Si, en cambio, se mide el último año, la disminución de salarios reales fue desde 2% en Tierra del Fuego a 10% en Neuquén, con un promedio de caída del 4 por ciento.