Rodríguez Larreta el socio mayoritario de Álvarez y Sahad, pero la división favorece al quintelismo

“La turbulencia política y social que atraviesa la provincia es la reacción de los riojanos no sólo contra las políticas de un gobierno, sino contra el comportamiento de sus gobernantes”, escribió Felipe Álvarez. “La situación es dramática; hoy, La Rioja entera sufre. Pero la salida no es odiarnos cada día más. No quisiera ver nunca más en mi provincia las escenas que vimos las últimas semanas”, agregó.

El diputado nacional apuntó: “Las medidas que toma deberían ajustarse a las necesidades de nuestra gente en lugar de buscar congraciarse con el poder nacional de turno y deberían tomarse con sensatez y transparencia” y agregó: “Resulta totalmente irresponsable, por no decir increíble, que el gobierno provincial esté promocionando una reforma constitucional en este momento de crisis y pandemia”.

Álvarez aseguró: “No necesita un Estado grande en sí mismo, sino un Estado estratégico y activo, que resuelva problemas y promueva inclusión social y el dinamismo económico a la vez”. Y dijo: “Pero no se puede organizar el futuro con un manual de acción del pasado. Quienes tienen responsabilidades públicas en La Rioja deberán modernizar la economía, hacer más competente a la política y tener un mensaje social y cultural que pueda unir”.

Álvarez es quien encabeza el armado electoral del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en La Rioja de cara a las elecciones del 2023. Rodríguez Larreta pretende ser candidato a presidente y el riojano busca la Gobernación. Por este motivo, se vieron movimientos políticos en La Rioja y en San Luis para que el larretismo arme su diseño electoral presidencial.

Bajo la órbita del secretario de Ambiente, Eduardo Macchiavelli, los facilitadores Carlos Pedrini y Marcelo Weschsler, tuvieron la tarea de apoyar a Felipe Alvarez y Claudio Poggi respectivamente. En ambas provincias se llegó a una fuerte discusión junto al radicalismo justamente por la decisión de Rodríguez Larreta de apoyar a esos dos candidatos, aunque en público lo niegue.

“En algún momento va a tener que mostrar que su red de negociación no está solamente en el AMBA”, sostuvo uno de los armadores de Rodríguez Larreta. Esa tarea fue una de las que le encomendó a Macchiavelli, que era uno de los funcionarios que le remarcaba que el principal problema del PRO entre 2015 y 2019 fue que con los tres distritos de mayor poder bajo su órbita (Nación, provincia de Buenos Aires y Ciudad) no supo o no pudo construir candidatos por fuera de los que ya estaban establecidos.

El problema en La Rioja es que sólo hay dos bancas en juego y no hay forma de que Juntos por La Rioja se quede con las dos, por lo que no hay lugar para los dos espacios. Tampoco era redituable una ruptura porque le abriría la puerta al quintelismo ganar (no fue bien visto por los votantes de la oposición, ya que le deja un camino libre al sector del gobernador).

El radicalismo hizo hacer valer el peso territorial que tiene en la provincia para imponer a Juan Amado como precandidato a diputado nacional, al gobernar la capital que representa casi el 50 por ciento del padrón. Es por eso que la sociedad de Rodríguez Larreta con Julio Sahad y Álvarez no cayó nada bien a los correligionarios.

“No descarto ser candidato a diputado provincial por Capital, Creemos que participar es lo más sano”, sostuvo días atrás Álvarez, al resaltar que “no hay que encapsularse de un lado u otro de la grieta, tenemos que encontrar respuestas para dar respuestas a las demandas de la ciudadanía”.

Ya había dicho que “tenemos nuestras diferencias con la Intendenta sobre cómo pararnos frente al quintelismo” e insistió que “tenemos nuestras diferencias con la Intendenta sobre cómo pararnos frente a los abusos de poder y desmanejos que tiene el quintelismo”.